Dice la wikipedia que la censura es el uso del poder por parte del Estado o de algún grupo influyente para controlar la libertad de expresión. La RAE lo corrobora y completa.
Que a China le gusta la censura no es ninguna sorpresa. Sin embargo, en ocasiones la evolución se realiza hacia atrás, por ello la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión emite una ordenanza- amenaza para regular -que no prohibir
- el erotismo. Por un lado, se prohíbe a directores y actores a participar en películas con contenidos sexuales; por otro, se amenaza a los estudios nacionales con revocar las licencias. Una censura a priori, que obstaculiza, no solo la creación de películas sino la participación en las mismas de todo bicho viviente. Lo tienen claro: aquí paz y después gloria. Muy lejos me quedan las escenas del cura de la posguerra en el cine visionando las películas y cortando los rollos.
Raymond Lefrevre (El porno no ha alcanzado su edad de oro) señala que la diferencia del erotismo y lo pornográfico, además del uso del close up y del plano medio, reside en la mirada.
Deseo, peligro, la última película realizada por el taiwanés Ang Lee ha sido censurada en China
Nagisa Oshima en el 76 nos deleitó con una obra maestra, El Imperio de los Sentidos, que cuenta la historia real de Sada Abe.

Con esta misma historia, Nobuhiko Obayashi en 1998 realiza Sada
In the mood for love (2000) y 2046 (2004) de Wong Kar Wai, son películas de una belleza y erotismo implícito en cada mirada, en cada movimiento del cuerpo femeníno, en la atmóstera y en la música.
Kim Ki-Duk en El Arco (2005) se acerca a esta línea de erotismo más solapado
El erotismo en el cine oriental es una característica más como el tempo lento, en el que los personajes se recrean en una atmósfera en la que el espectador es capaz de oler y tocar; sentir.