Del hanami a los sonidos en Tokyo
March 7th, 2010 | Published in cine
En el último mes he visto dos películas que tienen relación con Japón y las he visto con el interés de una persona que sigue perpleja por la belleza y por la rareza de este país.
Mapa de los sonidos de Tokyo
Mapa de los sonidos de Tokyo de Isabel Coixet, no quise verla en el cine para evitar el insufrible doblaje, así que esperé a poder verla en casa. De Coixet te puedes esperar cualquier cosa y sobre todo, cuando el último recuerdo que tienes es el de Elegy en la que me quedé dormida – gracias a…-. Sin embargo, Cosas que nunca te dije y Mi vida sin mi, me impactaron cuando las vi, -cierto es que no las he vuelto a revisionar-. Las recuerdo como historias valientes.

La historia de Mapa de los sonidos de Tokyo me gustó a pesar de ser un relato en el que se daban algunas puntás sin hilo, como la presencia del señor que mapeaba los sonidos o la voz en off del mismo que narraba a ratos, de forma aleatoria la historia. Si este largo se hubiera quedado en corto, estos detalles podrían perdonarse pero el resultado es como querer hacerte unos pantalones con una falda. Y Coixet aprovecha para alargar la película esos pasajes de tremenda belleza y rareza que Japón brinda, con una fotografía magnífica.
Cerezos en flor
Doris Dörrie, la directora, hace un gran ejercicio de cómo apurar una historia hasta el final es Cerezos en flor, que comienza en un pueblo de Alemania y acaba en las faldas del Fuji, el monte sagrado. Un recorrido de vida y muerte, de contradicciones humanas, de miserias y de amor, mucho amor.

Un baile a través de las sombras que hace que la historia se retuerza y se narre prácticamente sola, como una buena película japonesa, de ritmo pausado y sobrecogedor. Con una fotografía que se detiene en la belleza de lo mínimo.
Gracias a Patricia por el regalo




