te regalo una nariz roja
a la pingüina
No sabía decir te quiero. Un día descubrió que los payasos le hacían sonreír por la narizota roja, porque un payaso sin narizota roja puede ser cualquier cosa, pero no un payaso. Descubrió que esa era la forma de decir te quiero y, durante un tiempo, paseó por las calles de la ciudad con una gran narizota de payaso.
feliz cumpleaños, hoy
feliz no cumpleaños siempre




