au revoir Bip
“El silencio no tiene límites para mí los límites los pone la palabra.” M.M.
Con Marcel Marceau el silencio se tornó palabras y su movimiento danza. Vivió su vida para alimentar y mimar a Bip, siempre frágil como la flor roja de su chistera. “El día que yo ya no esté, Bip será memoria viva y dará testimonio del siglo XX”.
¿El silencio es, aquí y en todas partes, el lenguaje del respeto? Del respeto y de la reflexión. En todos los países entienden el lenguaje del mimo igual que la música o la danza, pero el silencio del cuerpo no existe. El cuerpo genera música, la música del alma. El mimo conecta profundamente con la mitología del ser humano, ha atravesado todas las culturas. Realmente entramos en un lenguaje gestual que establece el combate del hombre, es un arte de identificación, de metamorfosis. Tu país no es un país silencioso, pero una de sus figuras más representativas de cara al exterior, el torero, tiene mucho de mimo. El torero asume el peso del toro sobre él, y cuando se acerca a matar su forma de caminar no puede ser ridícula, porque estamos reflejando un acto de valor. En el momento de la muerte, la plaza guarda un respetuoso silencio, un silencio sobrecogedor. aquí más




September 24th, 2007 at 9:04 pm
si es que somos unas teatreras…mira mi blog y verás…
September 26th, 2007 at 6:54 pm
Este señor era genial… y su alumno también… parece que nos vamos intuyendo… mi blog tiene una nota a Lindsay Kemp… que no sé porqué pero ultimamente me acuerdo mucho de él, será que lo siento (parece ser que está en Madriz dando un cursito de cuatro días)…