a plastilina
Me escondo bajola cama
y cierro los ojos,
no deseo mirar,
ni tampoco escuchar.
Me imagino agarrada
a la atalaya,
desde ella pretendo divisar
lo que tras la torre
existe.
Me contaron
que la carretera es
de barro
y que las aceras
simulan ríos de bravas
aguas que arrastran
a su paso.
Los coches son de
plastilina y
su olor
inunda los espacios
de las casas,
penetra por las ventanas
dejando un fétido hedor
que deja atontado
a todo aquel que lo percibe.
Es el somnífero perfecto
para el pueblo.
Hace de guía;
qué camino coger,
lo que puedes y
debes sentir,
en qué gastar tu dinero.
La ciudad se ha hecho
de noche
y comienzo a descender
de la atalaya,
no he conseguido ver nada:
pequeños puntos amarillos
que parpadean sobre el negro.
Estoy en un lugar oscuro.
Tengos los ojos cerrados.
Entre mis manos, manipulo
un trozo de mi infancia,
mi casa
también huele a plastilina




August 31st, 2007 at 9:48 pm
¡¡A mí me fascina el olor a plastilina!! Este mes de julio estuve de monitora en un campamento urbano y pude revivir muchos de mis recuerdos infantiles, esos olores a pinturas, ceras, cartulinas ¡¡fantástico!!
Y ahora viene lo mejor…el olor de los libros de texto
September 4th, 2007 at 3:41 pm
disfruta del olor a plastilina. un beso chocolateado!!!